Páginas vistas en el último mes

AÑADIR NUEVAS PÁGINAS AUTOMATICAMENTE CUNDO SE PUBLIQUEN

sábado, 20 de abril de 2013

Gavilla de flores preciosas.


En la Carrera al Amanecer de Santa Pola, del 26 de agosto de 2012.




Hay una serie de pruebas, que no son menores sino importantes, pero que tienen esa belleza de lo sencillo, del calor popular, de la entrañable convivencia...

No tiene mucha importancia el tiempo ni la clasificación, pues lo  verdaderamente trascendental es el disfrutar, ese llegar a meta feliz y contento, de los corredores...

Antes del evento, se saluda a  muchos amigos, nos hacemos fotos, conversamos,... y tras la carrera ese refresco en amor y compaña, esas tapitas o ese bocata, antes de volver a  casa.

Hay varios ejemplos de esas deliciosas, preciosas, carreras, que me llenan de felicidad (bueno, y también las otras).

Solamente unas muestras.

El Cross o la carrera del Dátil, en el barrio de Altabix, en Elche, con sus 5 Kms., en que participa  mucha gente del  barrio. Al finalizar el evento, el campeonato del mundo de lanzamiento de hueso de dátil.

La Subida al Castillo de Santa Bárbara de Alicante, con escasos 3,5 Kms., y que se puede hacer corriendo o andando.

La Sansilvestre de Alicante.

El Cross de Monforte del Cid, por la localidad, entre sus calles a veces estrechas, y con el calor de los vecinos.

La Carrera de Hondón de las  Nieves, pero la que se hace por el pueblo.

Preciosa es la Carrera al Amanecer, de Santa Pola, con un encanto especial.

Y muchas sansilvestres, aparte de la alicantina.  A mí me gustan mucho la de Altea y la del Pavo, de Novelda.

Iré más adelante, desgranando otras.

Seamos muy felices, a
migos.