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lunes, 30 de enero de 2012

Etapas en mi formación: la enseñanza primaria (II).




En el curso 1950-51, los estudios de Primaria los inicié en Alcoy, prácticamente. En efecto, con seis años de edad trasladaron a mi padre a  la ciudad de Alcoy, y allí en el Colegio de los PP Salesianos, y de ello  luego hablaré detenidamente, estuve cuatro años académicos, si bien el primero de los mismos lo hice parcialmente:

1950-51, con siete años, me incorporé a mediados de curso. Segundo Curso de Primaria.
1951-52, con ocho años, Tercer Curso de Primaria.
1952-53, con nueve años, cumplidos en marzo de 1953, Cuarto Curso de Primaria.
1953-54, con diez años, efectuando en junio de 1954 el Examen de Ingreso (Ingreso y Primero de  Bachillerato).

Como dije, en el año 1951, en sus comienzos, es decir, en el mes de enero, a mi padre, que era funcionario en Tetuán (Marruecos) lo destinaron a la ciudad de Alcoy. Con mi hermana Layla, cinco años menor que yo (tenía apenas un añito), y con mis padres, dejamos la ciudad de Tetuán, con mucha pena.

Embarcamos, creo recordar que en Ceuta, y nos dirigimos a Cádiz , pasando el Estrecho de Gibraltar, en una travesía algo accidentada por estar la mar  muy revuelta. Con mis seis años entonces, de esa travesía tengo algunos recuerdos, y sé que me mareé algo, así como mi madre, mientras mi hermana, muy pequeñita, y mi padre, aguantaron muy bien la travesía.

A continuación, fuimos a Málaga que era una bonita ciudad costera y en tren llegamos a Alcoy. Nuestra primera vivienda fue un chaletito en la calle Doctor Sempere, al lado de una fábrica de helados. Era Alcoy una ciudad industriosa e industrial, con bastantes fábricas de tejidos. El chaletito, tenía planta baja y primer piso. Nosotros habitamos la planta baja y en el primer piso vivía un matrimonio de Muro del Alcoy, sin hijos. Eran muy amables y el marido era un gran aficionado a la pintura. Nos regaló unos cuadros pintados por él.

Me matricularon en el equivalente a un segundo curso de Primaria en el Colegio de los PP Salesianos. Ahora hay ya  dos edificios, pero entonces solamente estaba éste,  cerca del llamado "Cinema  Goya", y desde el centro para acceder al colegio, había que subir una larga y pronunciada cuesta.

Tuve varios profesores, pero recuerdo sobre todo al Prefecto y al Director don Jose María Mir Brugada, que nos daban algunas clases, como componentes del equipo directivo de docentes. El primer tutor fue don Antonio, que iba siempre con su guardapolvos de color gris. Era de buen peso, ya se me entiende, con gafas de concha, y algo duro en su disciplina, aunque a mí siempre me trataba muy bien. Después, don Jerónimo ( dos cursos) y el último profesor que tuve fue don Pedro, alto y delgado, y muy nervioso y activo.
¿Qué formación se me dió?  Teníamos como textos, una enciclopedia, la Enciclopedia Álvarez, que contenía casi todas las materias, y, al igual que en los Marianistas de Tetuán, el Catecismo del Padre Ripalda, un pequeño folletito, y  un   sencillo manual de Urbanidad. Ese era todo nuestro bagaje de libros. Llevábamos una cartera de cuero, con el "plumier" ( de madera, con los lápices , goma, sacapuntas, pluma ( palillero y plumilla). Asimismo, cuaderno de caligrafía y varios cuadernos para las materias. Naturalmente, no se había  inventado el bolígrafo. El profesor nos traía unas barras de tinta que se disolvían en el tintero incorporado al pupitre. Había un orificio en el pupitre y un recipiente blanco que se adaptaba. El profesor echaba agua en el mismo y disolvía la barra de tinta. y en ese tintero mojábamos el plumín, para nuestra escritura, además de escribir con el lápiz clásico.

Me gustaba mucho la Historia, que era sobre todo Historia de España, muy completa, desde los primeros tiempos ( aunque se llamara Historia, empezábamos por la Prehistoria) hasta la época en que estudiaba, que eran los primeros años del período de gobierno de Francisco Franco. Nos hablaban de los reyes godos (había que aprenderse todo el conjunto de esta lista interminable: Leovigildo, Recaredo, Recesvinto, Clodomiro,...). En Geografía, los planetas: Mercurio, Venus, La Tierra, Marte,.. y sus satélites. Todas las capitales europoeas, los ríos de España y los principales ríos europeos, y debíamos localizar sin titubeos en el Mapamundi, los países de los distintos continentes. Aprendíamos un montón, y en Matemáticas las tablas de sumar, restar, multiplicar y dividir, sin vacilar. Los dictados diarios, las conjugaciones verbales,...No teníamos  faltas de ortografía. Los exámenes orales nos obligaban a perfeccionar nuestro lenguje.

Aprendíamos  a recitar poesía, de autores consagrados. El dibujo era artístico y se hacían mensualmente exposiciones en el colegio, de nuestras creaciones, En cuanto al Catecismo y la Historia Sagrada, eran materias a dar. Sabíamos muchas oraciones piadosas, en castellano y en latín, pero sobre todo en latín, Confiteor, Oremus, Pater Noster, Ave Maria, Salve Regina,... casi era un  curso "universitario" de Latín. La misa, diaria, era en Latín, y nos sabíamos de memoria las plegarias.

Antes de empezar las clases, formábamos en el patio del colegio y cantábamos canciones patrióticas, era obligatoria. ese "De Isabel y Fernando..." era el preferido de los "paters". Bueno, eran otros tiempos, que hay que contemplar a la luz de lo que se vivía en la España de postguerra.

Verdaderamente, le enseñanza za de Primaria que recibí fue muy completa y todavía tengo en mis conocimientos-clave, lo que me enseñaron de Primaria, dentro de lo que se llama "enseñanza enciclopédica"
En el examen de ingreso y primero, que se podía hacer con diez años, tuve que superar muchas materias: Catecismo, Educación Física, FEN, Geografía e Historia, verbos, dictado, operaciones matemáticas largas,... Al aprobar, pasaría ya, el curso 1954-55, a segundo de Bachillerato. Me examiné en el Instituto Padre Vitoria de Alcoy, de Ingreso-Primero, con buenas notas., y al aprobar ya sabía que para el año académico siguiente estudiaría en Murcia pues a mi padre le comunicaron que le habían trasladado a esa plaza.
Pero de eso ya hablaré.

Al dejar las Casas para funcionarios de Alcoy, en el Barrio de San Roque, tuve mucha pena, pues en Alcoy había dejado muchos y  muy buenos amigos, y de esa localidad tenía gratísimos recuerdos, como el de las Fiestas de Moros y Cristianos, sus dulces, las procesiones de don Cirilo, la Romería  a la Font Roja, el Oratorio Festivo salesiano,... Con mucha pena, un buen día de julio, tras hacer el embalaje, mi familia se dirigió, en coche, a Murcia, y yo fui, en un  camión de traslado, con dos encargados de llevar los muebles, a la capital del Segura.

Por tanto,una buerna formación académica de primaria y primero de bachillerato, que me sirvió para mejorar mi lenguaje, no tener faltas de ortografía, saber expresarme con correción, tener un buen dominio matemático, y la ética que la enseñanza de esa época mostraba, con la urbanidad, hoy en día  preterida por obsoleta y que tanto se echa  en falta en nuestra  juventud.

2 comentarios:

  1. José eras lo que se decia antes un niño enpollon.. :-)))

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  2. Sí, es verdad, siempre fui un poquito repelentillo y empolloncete, pero disfrutabba así, me gustaba ( y me gusta) mucho el estudiar.Un saludo.

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