
Me refiero a lo que denominamos "ultrafondo clásico", es decir, pruebas de más de 42,195 Kms. (la distancia del maratón)pero que discurren por circuitos de asfalto, tierra, o asfalto-tierra, no siendo terrenos accidentados de montaña ( trail).
En España, los dos "ultramaratones clásicos" por excelencia, son los de Madrid (100 Kms. Villa de Madrid) y Bezana-Santander- (100 Kms. de Santa Cruz de Bezana). También podríamos incluir la llamada "Subida al Veleta", una subida de 50 Kms., prácticamente toda por terreno asfaltado excepto el último tramo, de tierra; transcurre desde la zona cercana a la Alhambra granadina, hasta la cumbre del pico más alto de España (junto al Mulhacén).
¿Se puede terminar una prueba de ultrafondo? Hace falta mucha preparación. Sin duda.Si hacer un maratón ( 42, 195 Kms.)es ya casi una "proeza", no digamos un ultrafondo, que viene a ser dos maratones y "de propina" una tirada de 16 Kms. más. Por eso, hasta ahora es una competición minoritaria. Salen pocos corredores y, de entre ellos, tan sólo un pequeño porcentaje (cifrémoslo en un 35-40%) consigue acabar la prueba. Hay abandonos, caras y gestos de agotamiento, corredores agarrotados por los calambres, y todo un panorama aparentemente "desolador".Pero...
Sin embargo, terminar una prueba de ultrafondo, si hay un buen entrenamiento, una buena preparación, es algo sumamente gratificante.En mi caso, llegué a ser corredor de esta especialidad (llevo ya cuatro competiciones), por mis características. Suelo ser algo lento en las pruebas cortas, tengo una salida "retardada" y paulatinamente voy encontrándome a gusto y cogiendo velocidad. Por poner un ejemplo, en un diezmil, los primeros cincomil quedo muy atrás, pero a partir del comienzo del kilómetro 6, voy recuperándome, cogiendo fluidez y buen ritmo, y pasando a muchos corredores. Termino con muy buenas sensaciones y a un ritmo muy vivo.
Empecé a correr en 2003 (a los 59 años), haciendo la media maratón de Santa Pola, que me costó muchísimo (hice 2h15m). Poco a poco, fue gustándome hacer los medios maratones y continué con los de Alicante, Petrel, Elda, Aspe, Murcia,...Las pruebas de menor distancia, ni las consideraba. Los entrenamientos diarios oscilaban entre la hora y hora y media.
Progresivamente, fui tomando afición al mundo de las carreras, y desde 2006 alternaba las media con competiciones "cortas" (cincomiles, ochomiles,...). Esto me daba velocidad.
Fue en 2008, con 64 años, cuando corrí mi primer maratón, el de Valencia, y después realicé el de Madrid. Ésta es la evolución seguida:
-Año 2008: Maratones de Valencia y Madrid (2).
-Año 2009: Maratones de Oporto y Ciudad Real, Ultramaratón de Subida al Veleta (3).
-Año 2010: Maratones de Sevilla, Valencia, Madrid, Bezana y, en perspectiva, Benidorm (5).
Ultramaratones de :Subida al Veleta, 100 Kms.de Madrid, 100 Kms. de Bezana (3).
En total, podemos hablar de trece pruebas de gran fondo.
Los entrenamientos diarios fueron alargándose en su durar. En 2008 ya eran de unos 30 Kms. diarios ( unas 3 horas). En 2009, pasaron a ser de 40 Kms. ( unas 4 horas).
En 2010, son de, como mínimo, 4 horas, siendo lo normal 5 horas ( 45 Kilómetros), a un ritmo aproximado de 6 m./Km., o un poco más.
Es posible que tenga que reconocer que, a partir de los 50 Kms., mi velocidad media baje considerablemente y por eso no he conseguido, hasta la fecha, realizar los 100 Kms. en el tiempo límite "oficial" de 11 horas. De las dos pruebas de 100 Kms. efectuadas, en la de Madrid, en 11 horas alcancé los 80 Kms. y en Bezana, cuatro meses depués,logré 90 Kms. Me falta una hora (10 Kms.). Pero estoy decidido a lograr mi meta.
En Bezana, fuera de control hice los 10 Kms. que me faltaban y completé los 100 Kms. en 12h. 10 m.
¿Qué entrenamiento diario llevo a cabo?Un "entrenamiento-standard", es el siguiente: 5h. (45 Kms.) seguidos, alternando llano, subidas largas y bajadas largas. Suelo hacer 9 subidas de 1 Km. (duras y exigentes), con sus 9 bajadas (casi 20 Kms., en total) y el resto (25 Kms.) llanos:
--10 Kms. Subidas.
--10 Kms. , Bajadas.
--25 Kms., en llano.
Todo ello, fortalece mis piernas y hace que sea muy difícil (toco madera) la lesión, por mi forma de correr (pasos cortos y rápidos)y la constancia en el esfuerzo.
Ahora preparo los 100 Kms. de Madrid 2011, que serán a finales de marzo, y por tanto restan casi seis meses. He de aumentar la velocidad media durante el recorrido.
Creo que, no obstante, la mala suerte, la inexperiencia y los factores climatológicos, han influido en que, de momento, no haya alcanzado mi meta.
Relataré los 100 Kms. de Bezana, muy representativos. Nada más salir, los 105 corredores emprendieron una carrera muy rápida; yo me quedé rezagado.Eran las 7h de la mañana y el viento, el frío, la lluvia intensa, la oscuridad, el ir por el arcén de una carretera transitada y el riesgo de "perderme" ( iba solo) influyeron sobremanera. Vi que detrás de mi iba un corredor ( el último) y ralenticé mi carrera para ir con él y que me ayudara a orientarme, pues por mi miopía, con las gafas empañadas, apenas veía. Fui lento las dos primeras vuektas (20 Kms.) pero en contrapartida, fui adquiriendo seguridad. Sin darnos cuenta, íbamos pasando a corredores y hasta el Km. 50 llevábamos cinco atletas detrás, habiéndose producido ya numerosos abandonos (casi el 50%)por el rigor de la prueba.
Fue a partir del Km. 60 cuando di el "bajón". Cada vuelta de 10 Kms. (había que dar 10) se hacía más y más lenta, y ahí perdí la ocasión de ser Campeón de España M+65, pues llegué a afectuar alguna parte de 10 Kms. con más de 1h30m. Las piernas no me permitían ir más deprisa. Y es natural, pues los 50 Kms. es el límite de lo que entreno cada día, eso es lo "habitual".
Creo que de haber salido más rápido y unirme al grupo que formaba el "grueso del pelotón", hubiera ganado casi una hora en la primera mitad de la prueba, y la moral que ello me hubiese proporcionado, posiblemente me habría permitido terminar en menos de 11h, pero ésta es la incógnita y en Madrid se verá si fue así.
Para terminar estas primeras reflexiones, sólo decir que, aparte del entrenamiento, en el ultrafondo influyen mucho la paciencia, la constancia, la fuerza de voluntad, la disciplina y el poder de la mente. Parece paradójico, pero se puede disfrutar del ultrafondo y tener buenas sensaciones, siempre que se efectúe un "entrenamiento disciplinado" que afecte a mente y cuerpo.
Saludos, amigos.