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miércoles, 13 de julio de 2011

Línea Azul: Impresiones de un corredor (V).-Deporte en infancia y juventud.



Si bien mi dedicación a este mundo de las carreras a pie, de una forma sistemática, empieza en enero de 2003, no por ello he de olvidar que hay unos antecedentes deportivos. Con muy pocos años,en Tetuán Marruecos), donde nací, mis padres me compraron una bicicleta. Tendría yo casi seis años. Con seis y siete años, mi afición a la bicicleta era grande, y en un parque situado enfrente de los Pabellones Varela, junto a mi padre que me cuidaba, hacía mis primeros pinitos en el arte , ciencia y deporte de la bicicleta. Se me daba muy bien y pronto se quitaron las ruedas protectoras de atrás, para tener una pequeña bicicleta de dos ruedas, con la que participaba en gymkanas, ganando algunos premios. Era tan ducho en la bici, que me confié y un buen día me caí de la bicicleta con la mala fortuna de que un pedal se me clavara en la frente, abriéndome una gran brecha. Mi padre aplicó un "torniquete", apretando con fuerza con un pañuelo sobre la frente hasta que la sangre dejó de manar. Me quedó una pequeña cicatriz, la verdad no muy visible y que con los años prácticamente me ha desaparecido. Estas incursiones ciclistas fueron mi primera manifestación deportiva. La segunda parte, está en Alcoy, donde viví, en el barrio de San Roque, desde los siete a los diez años. La bicicleta, siguió siendo mi fuerte y las gymkanas ya eran más serias. En el Campo del Collao y en otras instalaciones deportivas, obtuve diversos trofeos de gymkanas, y además, con mis amigos, nos íbamos en bicicleta recorriendo diferentes calles alcoyanas, sobre todo por el barrio de San Roque, que era donde yo vivía. En el Colegio de los PP Salesianos, hacíamos algo de deporte, especialmente carreras en el amplio Patio del centro. Alí empecé a ver que se me daban bien y, curiosamente, como luego comentaré, la velocidad. En Murcia cursé el Bachillerato Elemental y parte del Superior. El Bachillerato Elemental, en el Instituto "Alfonso X El Sabio", cuya entrada estaba cerca del Río Segura. Tuve como profesores de Educación Física, primero a D. Honorio ( él quería que se le llamara simplemenet Honorio o Camarada Honorio, pues era del Frente de Juventudes) y luego al señor Giráldez, que era un atleta destacado en la capital del Segura, en carreras de 800 y de 1.500 siendo campeón provincial. Mientras que Honorio no era muy partidario del deporte no así el señor Giráldez. Con Honorio (1º y 2º de Bachillerato Elemental), en el Campo de Zarandona, en donde hacíamos las actividades físicas, realizábamos el salto del caballo y del potro y volteretas en el plinto. También voltereta en colchoneta y pequeñas carreras de velocidad. El iba siempre con traje de chaqueta y corbata y mandaba a un alumno que siguiera sus instrcciones y nos mostrara el modelo a seguir.

-Hijos míos, si la Gimnasia es la madre de la salud, ¡viva la tuberculosis!

Esa era su frase preferida, lo que indica que no le gustaba mucho el deporte, él prefería la FEN (Formación del Espiritu Nacional). Pero nos daba interesantes apuntes sobre la gimnasia. Aprobé sobre todo por esos apuntes, porque con el profesor mencionado no se hacía demasiado agradable la actividad físico-deportiva. Giráldez era otra cosa. Nos hacía, en el Zarandona, que corriéramos diversas distancia y ahí tomé la afición por los 100 m. lisos que se me daban muy requetebién siendo uno de los mejores alumnos en esa disciplina. Salida fugurante, buen ritmo medio y un esprint en la llegada. Practicábamos algo de fútbol y en el equipo yo era el portero. Igualmente saltos, aparatos, etc. Íbamos un día a la semana al Zarandona durante una hora y media larga.


Además de lo mencionado, en Murcia tuve otras actividades físicas, ligadas a la natación. Íbamos en el verano, mi madre, mi hermana y yo, con unas amigas de mi madre, a la piscina del Murcia Parque, situada junto al Malecón, en la zona deportiva murciana. Un día, viendo que mis amigos sabían nadar y yo no, tomé una decisión. Me compré en una tienda de la calle Platería, donde vendían sellos que adquiría para mi colección filatélica, un librito titulado "Aprenda a nadar en 15 días". Y en casa, encima de una banqueta, con mucha paciencia, iba haciendo los ejercicios que marcaba el libro: rana, braza, espalda, etc. Apliqué esas enseñanzas en la piscina y, mano de santo, ¡cómo nadaba! Mis amigos se asombraban.

-¿Cómo aprendiste a nadar?

-En un libro, "Aprenda a nadar en quince días".

No me creían, pero era la verdad. Yo soy autodidacta y en mi vida muchas cosas las he aprendido por mi mismo, prácticamente sin la ayuda de nadie.

Largas tiradas de piscina, me llevarían luego a seguir practicando ya en Alicante en la Playa del Postiguet, haciéndome un gran nadador, especialmente de fondo.


Con los estudios de Bachillerato Superior, teniendo yo catorce y quince años, la activdad física era otra cosa. En Alicante, en el Instituto Jorge Juan, D. Jacinto, nuestro profesor, junto al Señor Llongueras,nos hacía correr, y hacíamos saltos (longitud, altura),potro,plinto, caballo, ...Las carreras, estaban a la orden del día y mis preferencias seguían siendo las antes descritas. Pero ya me empezaban a interesar carreras más largas, como por ejemplo,dar un par de vueltas a la pista del estadio. Íbamos a la Ciudad Deportiva "Francisco Franco", del alicantino barrio de San Blas.

De este modo, tomé los primeros contactos deportivos con algo de sistematización y ni que decir tiene que la bicicleta nunca la dejé, pues mi afición tetuaní y alcoyana la tenía muy arraigada.


Y estos contactos seguirían en verano, como dije antes, con las largas tiradas de natación (hasta cerca de una hora) en el Postiguet. Con unos amigos de Madrid, salíamos del restaurante La Alianza o bien de La Alhambra. Podíamos ver grandes peces cerca de nosotros.¿Serían delfines? Un día, con la mar revuelta, en casi alta mar me dio un calambre, pero con una pierna "sana" sola, a trancas y barrancas llegué hasta la playa.


-¿Te ayudamos, Jose?


-No, no hace falta, yo puedo llegar solo.


No había entonces ese conjunto de señalizaciones de bandera roja o verde. Tampoco existían los socorristas.

He aquí algunas pinceladas de mi actividad deportiva en mi infancia y juventud, antecedente y semilla de lo que luego sería mi pasión en el Deporte: el running.

Un saludo, amigos bloggeros y feisbukianos. Soy muy feliz.

1 comentario:

  1. he visto el reportaje de planeta running y está muy chulo.
    felicidades

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