Páginas vistas en el último mes

AÑADIR NUEVAS PÁGINAS AUTOMATICAMENTE CUNDO SE PUBLIQUEN

miércoles, 30 de junio de 2010

El detective Silva interroga a "El Trotes".





(Continúo las entregas de la novela "Misterio en el Maratón". Ahora, el detective Silva interroga a un testigo de primera mano, el vagabundo "El Trotes").

El detective Silva abordó a "El Trotes", por las inmediaciones del jardín que rodea al hotel "Convención".
-¡Eh, "Trotes", un momento! Voy a hacerte algunas preguntas.
-Sí...¿Me puedes dar algo de dinero? Es para almorzar...
-Sí, pero debes contestar a unas preguntas que te voy a hacer. Tú viste el cadáver del atleta que mataron, ¿verdad?
-Sí.
-¡Había alguien más que lo viera?
-No sé...Me pareció que estaba un matrimonio cerca del hotel.
-¿Y qué hiciste cuando viste el cadáver?
-Me acerqué a él, pero al poco tiempo huí, no fuera a creer la policía que tenía algo que ver con el asesinato...
-¿Y por qué estás siempre por aquí? ¿No tienes un sitio para dormir?
-Duermo en el jardín; allí estoy feliz, y siempre los clientes del hotel me dan algo de dinero, para poderme defender.Por cierto, ¿me das algo?
-No te preocupes, te daré unos euros, pero aún me tienes que contestar a algunas preguntas.¿Tú conocías al que murió?
-Sí... (cambió de idea repentinamente) . No, no, no le conocia pero me imaginaba que era un corredor.
-¡Encontraste algo cerca del cuerpo?
-Creo que le cayó algo al suelo, a la tierra, pero por la poca visibilidad, no sé de lo que se trataba. Me parece como si hubiera peleado con alguien, foce....
-Forcejeado,¿ es eso lo que quieres decir?
-¿Eso, eso, forcejeado o como se diga... Me dio mucha pena, porque yo aprecio mucho a los corredores. Tiene mucho mérito lo que hacen, su esfuerzo, su constancia...Y todo, sin recibir casi recompensa alguna.
-Bueno "Trotes". Mira (sacó de la cartera un billete de 20 euros). Te lo has ganado. Pero para comer,¿eh? Nada de alcohol...
-No, no,nada de alcohol (mintió el vagabundo, agradecido), nada de alcohol, eso es malo, muy malo...

Después se dirigió al hotel, donde le esperaba el matrimonio Cano.
-Señor Cano, usted es aficionado a la genealogía, ¿no?
-Efectivamente, señor Silva, soy un experto.
-Busque en el árbol genealógico de Luis Martínez, el fallecido. Quiero que me encuentre familiares, sobre todo muy cercanos. Creo que no tenía hermanos y que los padres fallecieron. Busque si hay algún familiar, porque lo cierto es que nadie ha venido a velar el cadáver y su cuerpo lo hemos donado, con autorización, para el Hospital Clínico, por si sus órganos pudieran salvar alguna vida. Era una persona joven.

El detective Silva se dirigió a su casa. Por hoy, había tenido ya bastante información. El caso lo veía cada vez más claro. Se iban despejando muchísimas incógnitas y la declaración del vagabundo le había abierto aún más, si cabe, los ojos, en la detección o esclarecimiento de los hechos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario